martes 4 de octubre de 2011

La Respiración con la Unidad

Antes de iniciar cualquier trabajo espiritual es importante alinear nuestros cuerpos físico, emocional y mental para que este sea productivo.

Hay una meditación que descubrí hace poco de la mano de unos de los libros de Drunvalo Melquizedec y la cual le fué entregada por Sri Yukeswar, un Maestro espiritual del cual Yogananda fue discípulo directo.

La meditación en concreto se llama la Respiración con la Unidad y consiste en conectarnos con amor con la Madre Tierra, después con el Padre Cielo, y a través de estas experiencia, finalmente con el Gran Espíritu o Dios.


Incorporándola antes de vuestra meditación comprobareis como podeis concentraros más fácilmente y sentir más nítidamente vuestra Presencia.

Un Gran abrazo.

Dharma.

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La Respiración con la Unidad


Unirse con la Madre Divina

"Deja que tu atención se mueva a un lugar en la Tierra que sientas que es el lugar más hermoso del

mundo. Puede ser cualquier lugar -una escena de montaña con árboles, lagos y ríos, o un árido y arenoso

desierto con muy poca vida-, cualquier lugar que tú percibas como bello. Ve tantos detalles como puedas.

"Por ejemplo, si el lugar que elegiste es una escena de montana, ve las montañas y las nubes blancas y

abultadas. Ve y siente el bosque y los árboles moviéndose con el viento. Ve los animales, venados, renos,

pequeños conejos y ardillas. Mira hacia abajo las claras aguas de los ríos. Empieza a sentir amor por este

lugar y por toda la naturaleza. Continúa creciendo en este espacio de amor con la naturaleza hasta que tu

corazón esté latiendo con el calor de tu amor.

"Cuando sientas que el tiempo es correcto, con tu intención, envía tu amor al centro de la Tierra para que

la Madre Tierra pueda sentir directamente el amor que tienes para ella. Si quieres, puedes colocar tu amor en

una pequeña esfera que lo contengay enviarlo a la Madre. Pero es tu intención lo que es importante. Entonces

espera, como un niño. Espera hasta que la Madre envíe su amor de regreso a ti y lo puedas sentir. Tú eres

su hijo, y yo sé que ella te ama.

"Cuando el amor de la Madre entre en tu cuerpo, ábrelo completamente dejando que este amor se mueva a

cualquier parte y por todo tu cuerpo. Déjalo entrar a todas tus células. Déjalo moverse por todo tu cuerpo de

luz. Déjalo moverse por dondequiera que desee moverse. Siente este hermoso amor con el que tu Madre te ha

envuelto y permanece en esta unión con la Madre Tierra hasta que sientas completa esta experiencia".


Unirse con el Padre Divino



Cuando sea el momento adecuado, lo cual sólo tú puedes saber, sin romper la unión de amor con tu


Madre, vuelve tu mirada al Padre, al Padre celestial. Mira al resto de la creación más allá de la Tierra. Pon tu

atención en un cielo nocturno. Ve la Vía Láctea moverse a través de los cielos. Observa los planetas y la Luna

girar alrededor de ti y de la Tierra. Siente al Sol escondido detrás de la Tierra. Date cuenta de la increíble

profundidad del espacio.

"Siente el amor que tienes por el Padre, porque el Padre Divino es el espíritu de toda la creación, excepto

la Madre Divina. Y cuando este amor sea tan grande que ya no puedas contenerlo más dentro de ti, con tu

intención déjalo irse a los cielos. De nuevo puedes enviarlo dentro de una pequeña esfera si así lo quieres".

Sri Yukteswar dice que pongas tu amor en una pequeña esfera y con tu intención lo envíes a los cielos.

Dice que lo envíes a la red de conciencia de unidad alrededor de la Tierra. Si tú no sabes lo que es esta red,

no te preocupes, sólo haz lo que hace la mayor parte de los indígenas del mundo: envía tu amor hacia el

Sol. Igual que las redes, el Sol está conectado a todos los otros soles o estrellas y finalmente a toda la vida

en todas partes. Algunas personas, como los hopi del suroeste de los Estados Unidos, envían su amor al

Gran Sol Central, lo cual es otro concepto que no todos tienen pero que es igualmente válido. Escoge uno, no

importa cuál. Lo importante es que tu amor llegue a toda la vida en todas partes.

"Una vez que tu amor ha sido enviado a los cielos al Divino Padre, de nuevo

espera; espera a que el Padre envíe su amor de regreso a ti. Y por supuesto siempre lo hace. Tú eres su hijo por

siempre, y el Padre Divino siempre, siempre te amará. E igual que con el amor de la Madre, cuando sientas el

amor del Padre Divino entrar en tu ser, déjalo moverse a cualquier lugar que desee. Es el amor de tu Padre y

es puro".

La Sagrada Trinidad está viva

"En este momento, algo que raramente sucede se manifiesta: la Sagrada Trinidad está viva en la

Tierra. La Divina Madre y el Divino Padre están unidos contigo en amor puro y tú, el Divino, completas este

triángulo".

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